sábado, 19 de septiembre de 2009

Anecdota # 3

Hola sigo aquí con mis odiseas de escolar, bien pasare a contarles, todo lo que tenia que hacer para poder ir a clases, hoy en día rogamos a los hijos para que lo hagan los estamos insentivando para que lo hagan, pues en aqullos tiempos habra ocurrido algo igual me imagino, no en mi caso, mi madre tenia que trabajar, y mucho tenia muchas responsabilidades y yo era la mayor y la indicada para ayudarle, para poder ir a la escuela habia que barrer el patio darle de comer a los animales,y limpiar la cocina,camas hechas y ya se imaginaran que para una niña era un monton de trabajo, para realizarlo me lavantaba a las cuatro de la mañana ducharme que era lo que se nos exijia en casa antes de entrar a la cocina,y no perder el tiempo mi hermano que es tres años menor que yo era el que me ayudaba a darles de comer a los animales que eran muchas gallinas pero muchas claro que no lo haciamos todo solos los dos, siempre habia alguien mayor que nos ayudaba pero era nuestra responsabilidad el hacerlo cuando ya nos ibamos para la escuela era un descanso, pues mi hermano y yo nos gustaba mucho recojer frutillas del monte cuando saliamos de la escuela para ello nos inernabamos en la maleza, urgando entre las matas para encontrar la guayabas silvestres que tanto nos gustaban, hasta que ¡nos aparecio una culebra de las que nosotros llamabamos sumbadoras no era venenosas , pero igual eran repulsivas!pues bien se nos decia que dichas culebras perseguian a las personas para asotarlas asi que veran ustedes lo que paso para jugar en la escuela cargabamos una soga para jugar lo que aqui se conoce como la comba, pues bien cuando miramos la culebra salimos corriendo, en la carrera se nos solto una punta de la soga y mi hermano gritaba que nos venía siguiendo la culebra, no pueden imaginar como corrimos viendo que la culebra venia de tras nuestro hasta salir al camino, mi hermano tropezo y cayo al suelo gritando que tenia la culebra encima yo asustada pero queriendo salvar a mi hermano venci el miedo y me acerque armada de un garrote para matar la culebra,cuando mire con lo que luchaba mi hermano, diciendome que se la quitara de encima era la dichosa soga, despues del susto nos dio un ataque de risa por supuesto nos quedamos callados no dijimos nada por que teniamos prohivido internarnos en el monte eso si mi hermano me chantajeaba con contarle a mi madre lo de la culebra cosa que termino haciendo, y para que contarles quien fue la castigada su servidora claro como mayor era mi deber no poner en peligro a mi hermano y a mi misma claro bueno pues asi que nada una de tantas de las mias.

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